Caso real: ajuste avanzado y restauración de cejuela original en una Epiphone Les Paul

Jordi, de El Escorial, llegó a nuestro taller con su Epiphone Les Paul con un problema que, sobre el papel, parece sencillo: la cejuela estaba rota.
Una situación relativamente habitual en guitarras con años de uso, especialmente cuando la cejuela original ha trabajado con tensiones altas o ajustes incorrectos durante tiempo.

Sin embargo, como ocurre en muchos casos reales de luthería, el reto no estaba únicamente en la avería, sino en la decisión consciente del músico.

Desde el primer contacto, Jordi fue claro:
no quería sustituir la cejuela.
Quería conservar la original.

No se trataba de una cuestión económica ni de resistencia al cambio. La razón era mucho más relevante desde el punto de vista musical: mantener sensaciones, respuesta y una relación ya establecida con el instrumento. Algo que cualquier guitarrista con experiencia entiende perfectamente.


En Raven Custom Guitars este tipo de decisiones no se despachan con un “no se puede” o un “mejor hacer una nueva”. Se escuchan, se evalúan técnicamente y se decide si el trabajo puede hacerse con garantías reales. Porque restaurar una cejuela original no siempre es viable… pero cuando lo es, hay que hacerlo bien.

Diagnóstico real en banco de trabajo

Antes de tocar nada, se realizó una evaluación completa del instrumento. Más allá de la cejuela dañada, la guitarra presentaba varios síntomas que explicaban por qué el problema iba mucho más allá de una simple rotura:

  • Acción irregular, especialmente perceptible entre las primeras posiciones y la zona media del mástil

  • Problemas de afinación en acordes abiertos, típicos de cejuelas deterioradas o mal calibradas

  • Sensación inconsistente al tocar, con respuesta desigual entre cuerdas

  • Desgaste acumulado fruto del uso y de ajustes anteriores poco precisos

En este punto quedó claro que limitarse a “arreglar la cejuela” habría sido un error. El instrumento pedía un ajuste avanzado completo, abordando el conjunto y no solo el síntoma visible.


Decisión técnica: restaurar, no sustituir

Restaurar una cejuela original implica asumir más responsabilidad que colocar una nueva. No hay margen para el “más o menos”.
El objetivo era claro:

  • Recuperar la funcionalidad estructural

  • Mantener la altura correcta

  • Garantizar afinación estable

  • Preservar el tacto original del instrumento

Se trabajó la cejuela original respetando su material y geometría, corrigiendo los daños y recalibrando cada ranura para que trabajara correctamente con el ajuste global del instrumento. Este tipo de intervención requiere tiempo, precisión y experiencia real de taller. No es un proceso automático.


Ajuste avanzado completo: la clave del resultado

Paralelamente a la restauración de la cejuela, se realizó un ajuste avanzado completo, imprescindible para que la guitarra funcionara como un todo coherente.

Este ajuste incluyó:

  • Corrección de la curvatura del mástil

  • Ajuste fino de la acción

  • Optimización del quintaje

  • Revisión de la respuesta en primeras posiciones

  • Equilibrado general para garantizar comodidad y estabilidad

El resultado no es una guitarra “correcta”. Es una guitarra predecible, estable y agradable de tocar, que responde igual hoy que mañana.


El resultado final

Tras el trabajo, la Epiphone Les Paul de Jordi recuperó:

  • Afinación sólida en acordes abiertos

  • Sensación homogénea a lo largo del mástil

  • Acción cómoda sin comprometer tono

  • Conservación total de la cejuela original, tal y como quería el cliente

Este tipo de trabajos no buscan transformar el instrumento, sino devolverle su mejor versión, respetando su identidad y las decisiones del músico.


Datos del servicio realizado

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